VIAJE A DINAMARCA CON SCOOTER

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Desde hacía ya bastante, demasiado, quería visitar Dinamarca. En concreto Copenhague me parecía un destino super atractivo. Visité webs, busqué y busqué, el Universo conspiró para que fuera posible del 24/06 al 01/07. Aquí os cuento mi experiencia con las dificultades y facilidades que me encontré.

El motivo principal era ver un concierto de música: Depeche Mode Copenaghen Tour el día 27/06/23. Sin embargo, el viaje empezó un poco antes.

Odisea para encontrar una scooter

Camino con apoyo, muleta, tengo esclerosis múltiple y necesito scooter adaptada para que la fatiga crónica no gane la partida y, por qué no decirlo, seguir el ritmo de los demás y no perderme nada.

Salíamos desde Barcelona a Copenhague y la vuelta a la inversa Copenhague a Barcelona. Como todo el mundo sabe, excepto yo que no me acordé, el 24/06 es San Juan y más festivo no puede ser.

Así que alquilar una scooter adaptada allí fue todo un reto. Se puede pensar que vaya tontería, que se puede alquilar en Copenhague. Y sí, pero los sábados y domingos las ortopedias también están cerradas. Además, por más que pregunté por mail no me dieron respuesta ni en la oficina de turismo, ni en csk@handicap.dk, dh@handicap.dk (en este caso Camilla Skov Kristensen la secretaria estaba de vacaciones), ni en las ortopedias que busqué en Google. Tengo mi danés muy olvidado y escribí empleando un traductor, en inglés y en español. Vamos que eran mail trilingües.

Se acercaba la fecha del viaje y yo sin scooter, me decidí a escribir a mi amiga Sara de https://equalitasvitae.com y www.sillerosviajeros.com y me aconsejó que preguntara en https://www.travel-xperience.com/ En esta agencia fueron super amables, me informaron que ellos organizan el viaje entero pero que podía preguntar en Amigo 24. No tengo más que buenas palabras para la persona que me atendió en travel-xperience.

En https://www.amigo24.com/ contacté con Antonio que amablemente me dejó el scooter en el hotel y pude disfrutar del viaje. El hotel NOVOTEL CITY que cuenta con habitaciones adaptadas.

Scooter.

Odisea para solicitar la ayuda en el aeropuerto

Ya podía disfrutar del país, ahora solicitar la asistencia para poder llegar. Como todo el mundo buscamos ofertas y encontramos ida barata en Norwegian y Vueling. En la primera solo te atienden en inglés, así que ya sabes a ponerse las pilas. Afortunadamente, ambas cuentan con apps y bot chat que poniendo las palabras “live” y en Vueling “humano” te atiende una persona. Aportas los datos del scooter o silla y listo. Ojo cuidado que la batería se debe desmontar y llevarla como equipaje de mano.

Asegúrate de que esté cargada la batería cargada porque si no tendrás que facturarla y, aunque el personal te lleva hasta el “finger” que es la pasarela que te introduce en el avión es mejor hacerlo subida en el scooter. Recuerda que tanto tú como tus acompañantes entráis los primeros así que no os separéis que si no hay que esperar al final.

Después de dos horas y media de vuelo llegamos. Habíamos alquilado un coche porque teníamos intención de ver un poco el país. La gente que nos encontramos fue muy amable, eso sí todo en inglés.

Cogimos el coche y nos dirigimos al apartamento. STAY, era amplio bastante accesible, lo único que faltaba era barra para el inodoro, por lo demás bastante céntrico.

Imagen del interior del aseo, ducha a cota cero.

Imagen de cama de matrimonio

Día 1

Cogimos un free tour a través de CIVITATIS donde la guía Clara nos hizo una visita muy amena del centro de la ciudad. Copenhague es una ciudad bastante cómoda que se puede ver en dos días. Es bastante llana, con muchísimo carril – bici por donde puede circular el scooter. Las zonas peatonales están adoquinadas, si tienes problemas de espalda te aconsejo que lleves buena amortiguación porque vibra bastante. También es cierto que han puesto una especie de raíles sin adoquinar que reducen mucho la vibración. Esto es una constante en toda la zona.

Imagen de entrada a museo con fachada principal emulando templo clásicol

Sobró algo de tiempo y visitamos Roskilde, una ciudad vikinga, el museo estaba cerrado, pero pudimos ver las embarcaciones, que son chulísimas.

Imagen de Barca junto al muelle Día 2

Odense es un pueblo con encanto donde nació Hans Christian Andersen. Es precioso y muy bien cuidado, visita obligada. Tiene la misma dificultad de toda Dinamarca, la duración de los semáforos es cortísima así que o aceleras o aceleras para que no te pille en rojo. No utilizamos ningún tour porque por el suelo hay unas huellas que te muestra por dónde hacer la visita y hay carteles explicativos en varios idiomas.

Imagen de guirnalda de sombreros.

Imagen de una calle con calzada enlosada.

Imagen de entrada a galería de arte con fachada muy colorida.

Día 3

Decidimos hacer un tour en barco. Es imposible hacerlo en silla porque no hay ni rampa ni acceso posible, o al menos no lo encontramos. Sin embargo, si puedes caminar es recomendable porque tienes una perspectiva desde el agua de la ciudad interesante. Eso sí en inglés. Esta fue la mayor dificultad en cuanto a accesibilidad. El resto sin problemas. Como curiosidad vimos que los estudiantes que acaban con éxito el equivalente a 2º Bachillerato llevan durante todo el mes un gorro de capitán de barco y alquilan un autobús donde con la música a tope y bien de cerveza recorren toda la ciudad para celebrar el fin de sus exámenes. La verdad es que la juerga danesa no tiene que ver con la española, pero sí que había mucha música y gente bailando en algunos chiringuitos de playas. Ojo cuidado que no son como pueden ser en Cádiz.

Día 4

No hay que desanimarse por lo del barco porque es una ciudad accesible, con muchas plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida, y muchos descuentos. Lo digo porque la visita al Tívoli, que es uno de los parques de atracciones más antiguos, si tienes problemas de movilidad no pagas, disponen de sillas de ruedas que se pueden pedir y es muy bonito. Si te gusta Instagram puedes hacer fotos preciosas. Los baños son adaptados y limpios. La mayoría de las atracciones requieren que te ayude el personal para montarte. Como todo el país son caras, así como la entrada no la pagas el montarte en las atracciones sí, cuestan 12€ es para pensárselo. Aunque si hablamos de dinero la calle comercial de Copenhague se lleva el premio, allí está Gucci, Prada, en fin, un sueño para los ojos y una pesadilla para los bolsillos.

Imagen de entrada al parque de atracciones

Imagen de dos sillas de préstamo

Imagen del interior de los aseos.

Día 5

Dado que habíamos alquilado un coche y estábamos cerca de Suecia decidimos visitar Malmo y Lund. Merece la pena, son accesibles, muy llanas, y es muy interesante atravesar el puente de Øresund que se sumerge en el mar. Los baños son curiosos tanto en Suecia como en Dinamarca a veces no se distingue entre hombres y mujeres y las adaptaciones varían, por ejemplo, en Malmo no había barras había un tacataca para incorporarse del inodoro.

Imagen del puente visto desde el arriba.

Día 6

Estuvimos paseando por Copenhague, sus maravillosos parques, imperdible la visita a la Biblioteca, la Universidad, vimos la Torre de Dinamarca, algo obligado porque tiene unas vistas increíbles, hay ascensor hasta el final y, sobre todo, es gratis, algo que se agradece porque es carísimo todo allí.

Imagen de calle con girasoles en las jardineras

También vimos la famosa Sirenita, llegar a ella si eres PMR es complicado, pero se puede ver desde la barandilla. Resulta precioso dar un paseo por los muelles.

Día 7

Antes de coger el avión (salíamos por la noche) decidimos ver el Castillo de Kronborg (en danés Kronborg slot) está situado cerca de Elsinor, donde se desarrolla Hamlet, La parte gratuita es accesible y merece la pena hacer una paradilla por allí. Otra parada que puedo recomendar es el Castillo de Frederiksborg, precioso.

Imagen de palacete

Acabada nuestra “aventura danesa” fuimos al aeropuerto. Otro nivel. Ni colas, ni nada, solicité la ayuda nos condujeron a una zona de embarque rápido donde había una sala de espera confortable hasta que embarcamos. El vuelo fue movido y hubo que aterrizar de emergencia en Zurich y el personal de vuelo un 10 sobre 10 en cuanto a la atención. Lo mismo por el personal de AENA que fueron sensacionales.

Imagen de Raquel en una butaca del aeropuerto.

He dejado para el final el leitmotiv de nuestro viaje, el concierto. El estadio lleno, el grupo espectacular y el acceso aceptable. A mí me encantó y di por bueno todo, la verdad no soy objetiva. Las escaleras y baños lo peor, en fin, es un estadio que tiene sus años y accesibilidad baja.

Imagen del concierto, estadio lleno de gente.

Post escrito por Raquel

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