DESCUBRE GRECIA EN SILLA DE RUEDAS. ATENAS

0
Imagen de Cristina junto a las esculturas de las cariátides originales.
Las Cariátides verdaderas, en el Museo de la Acrópolis

ATENAS

Atenas es una ciudad decadente, el centro tiene zonas bastante deterioradas, otras que se están recuperando y otras tomadas por los turistas, pero aún tiene su encanto. Mucho.
Lo de las aceras es una cosa de otro mundo: tienes rebajes para subir que luego no puedes bajar, estrechamientos en los que no cabe la silla, te puedes encontrar en medio de ellas árboles, farolas, los escalones de un portal, un andamio, un monopatín…). Nosotros hicimos de todo: bajar para volver a subir más adelante, circular por la calzada en algunas calles… no es lo mejor pero normalmente tienes alternativas para salvarlo. Y de nuevo, los griegos son normalmente respetuosos y pacientes cuando ven una silla. Aquí unos ejemplos:

Imagen de Cristina por una acera muy estrecha.
Aceras de Atenas. Que no te engañe el rebaje: puede ser una trampa
Imagen de Cristina en un rebaje.
Aceras de Atenas. Que no te engañe el rebaje: puede ser una trampa
Imagen de calle con acera estrecha y sin rebaje.
Aceras de Atenas. Que no te engañe el rebaje: puede ser una trampa
Imagen de acera estrecha y sin rebaje.
Aceras de Atenas. Que no te engañe el rebaje: puede ser una trampa

Te cuento nuestro itinerario por la ciudad:

Iglesia Ieros Naos Koimiseos Theotokon (Templo de la dormición de la Virgen). Se puede entrar por una rampa lateral y después, si un bípedo pide dentro ayuda, abrirán una puerta lateral también para poder visitarla.

Mercado Central de Atenas. Tiene rampas para acceder a cada una de las secciones (carnes y pescados). Entre ellas están comunicadas con escalón, pero si sales de una a la calle, encuentras en seguida el acceso a la otra. Las frutas y verduras están separadas del edificio principal, cruzando una calle, totalmente accesibles también.

Imagen de Cristina junto a los puestos de frutas y verduras.
Fruta y pescado en el mercado central ateniense
Imagen de Cristina junto a los puestos de pescado.
Fruta y pescado en el mercado central ateniense

Iglesia Kapnikarea, dedicada a la presentación de la Virgen. Hay una rampa hasta la puerta y ahí dos escalones para entrar.

Imagen de los frescos de la iglesia de Kapnikarea.
Frescos en la Iglesia Kapnikarea

El Museo de Arte Bizantino lo intentamos, pero las salas están en varios niveles conectados por distintos ascensores, que, cosa rara en Grecia, no funcionaban. Una pena. En los Jardines del Museo están los restos del Liceo de Aristóteles, que se pueden visitar con silla.

¿Se puede acceder con silla a la Acrópolis y el Partenón? Pues hicieron un camino accesible bordeando el Partenón, pero para llegar a él necesitas utilizar un elevador que ¿adivinas? Efectivamente, lo habitual es que no funcione. Te dicen que llames el día antes para informarte pero lleva tiempo sin funcionar. Eso sí, por la noche, iluminado, está monísimo. Se puede acceder hasta el teatro de Dionisio, que es lo primero que te encuentras nada más entrar, pero sólo eso.

Imagen panorámica del ascensor que sube hasta la acrópolis ateniense.
Elevador de la Acrópolis de Atenas. Monísimo y del todo inútil
Imagen de Cristina junto a una chica observado la acrópolis desde la distancia.
Teatro de Dionisio en la Acrópolis de Atenas. Hasta aquí llega la silla
Imagen de Manuel con el templo del Partenón a sus espaldas sobre un terreno rocoso.
Manuel sí tiene foto en el Partenón

El Museo de la Acrópolis sí es accesible y gratuito para silleros y muy, muy recomendable. De hecho, las piezas originales de la Acrópolis están aquí.

Imagen de Cristina junto a las esculturas de las cariátides originales.
Las Cariátides verdaderas, en el Museo de la Acrópolis
Imagen de de Cristina y su pareja dentro del museo. Desde la cristalera, al fondo, se observa la acrópolis.
Foto con el Partenón desde el Museo de la Acrópolis

Fuimos al Ágora Antigua, que se puede visitar en silla. Todo menos el Templo de Hefestos. El Museo, de nuevo, es accesible y muy interesante.

Imagen de Cristina junto al edificio que alberga el museo.
Edificio del Museo del Agora Antigua

También visitamos la Biblioteca de Adriano. Tienen una entrada accesible cerrada con candado, pero si lo pides la abren sin problema. Aquí el museo estaba cerrado por falta de personal.

Imagen de Cristina junto a los restos arqueológicos de la biblioteca de Adriano.
Sitio arqueológico de la Biblioteca de Adriano

La Catedral también es accesible.

El Museo Arqueológico Nacional de Atenas tiene una entrada accesible en un lateral. Si te sitúas frente a él, en el lado izquierdo hay unas rampas que llegan a una puerta con un timbre. Llamas, abren una ventanilla y cuando se aseguran de que eres gente de bien, te abren la puerta y te acompañan a la taquilla de la entrada (de nuevo gratis para sillero y acompañante) y ya puedes empezar a disfrutarlo. Para subir a ver los frescos de Santorini y la colección de jarrones hay un ascensor y luego un pequeño elevador. Este museo es una joya para visitar varias veces, una auténtica maravilla.

Imagen de Cristina en una sala del museo una a una escultura ecuestre.
Varias obras en el Museo Arqueológico de Atenas
Imagen de Cristina en una sala con esculturas femeninas.
Varias obras en el Museo Arqueológico de Atenas
Imagen de Cristina y su pareja haciéndose un selfi con unos frescos murales.
Frescos de Santorini en el Museo Arqueológico de Atenas

Fuimos una mañana, en taxi, al Monasterio Kaisariani, en el Monte Himeto, a las afueras de Atenas. Con silla sólo se puede visitar una parte. Nosotros estábamos disfrutando de sus frescos cuando se me pinchó una rueda de la silla y empezó la aventura de encontrar una tienda de bicis que la arreglara. A pesar del susto, si tienes tiempo y te apetece, es muy recomendable la visita.

Imagen de Cristina observando una pintura mural.
Frescos del Monasterio Kaisariani

Y hasta aquí. Espero haberte animado a visitar Grecia y haberte dado alguna idea de cómo superar las barreras que vamos encontrando. Merece la pena intentarlo. Nosotros querríamos volver pronto.

Post escrito por Cristina.

Aquí tenéis el enlace de la primera parte de este fascinante viaje Descubre Grecia en silla de ruedas

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, indica tu comentario
Por favor, indica aquí tu nombre

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.