Acabo de llegar de Budapest y os cuento en este post al detalle mi viaje. Budapest sencillamente me ha encantado, tiene una historia y cultura de la que empaparse, tiene la grandeza de esos palacios, la historia y memoria de la zona de los barrios judíos que tanto me gustan, en Buda barrios medievales junto a grandes monumentos, el Danubio con su grandeza y sus puentes, su gastronomía y como es tradición en mis viajes e intento hacer siempre que puedo, visitar sus mercados, mercadillos y las zonas de marcha.

La capital de Hungría está formada por dos ciudades que en 1873 Se unieron, la ciudad de Buda y Pest, separadas por el río Danubio y que hoy forma la actual Budapest.

Como siempre el viaje lo hice con Travel Xperience quien me buscó Hotel adaptado y céntrico, grúa de transferencia, traslados del aeropuerto al hotel y viceversa y, además, se encargaron de buscarme un crucero accesible por el Danubio. Como siempre fue todo un acierto y una tranquilidad tremenda el saber que están detrás ante cualquier problema o confirmando traslados, asistencias o vuelos.

Imagen de habitación con dos camas y grúa.
Habitación Adaptada

Mi estancia fue de 5 días, tiempo suficiente para empaparte bien de la ciudad sin que suponga un agotamiento y la fecha elegida, mediados de septiembre. El tiempo que nos hizo fue ideal, mínimas de 15 y máximas de 30 y sol todos los días.

Antes de contar el recorrido que hicimos, os cuento pequeños detalles que debes saber antes de ir y así organizar mejor tu propio viaje.

Transporte público

Moverse en transporte público en Budapest resulta cómodo, fácil y barato. Nosotros usamos el autobús, Metro y tranvía.

Autobús

No tiene ningún misterio, al llegar tienes que hacerle una señal al conductor indicando que quieres subir, se bajará y te desplegará la rampa manualmente. Te suele preguntar en qué parada te bajas, o eso intuí, porque el idioma húngaro es complicado y pocos conductores hablan inglés. De todas formas, en el puesto reservado para la silla hay botón de aviso de parada específico para la persona en silla.
La mayoría de los autobuses son adaptados, yo solo tuve problemas con los que suben a la zona de Buda, que son más pequeños y aunque van con el distintivo de accesible, no tienen rampa. Puede ser usable para una silla manual con ayuda, para mi silla eléctrica imposible.

Tranvía

Los tranvías modernos son accesibles, los antiguos no. La verdad es que es una de las formas más cómodas y rápidas de moverse por Budapest.

El segundo vagón de cabecera o de cola es el que tiene reservado el espacio para la silla de ruedas. Para saber exactamente dónde va a parar el segundo vagón, veras en el suelo unos adoquines rojizos intercalados por otros color asfalto. Los de color asfalto indican el lugar que va a coincidir con la puerta del tranvía, así que solo te tendrás que colocar en la segunda o penúltima.
El espacio entre el tranvía y el andén es mínimo y cómodo de pasar.

Metro

Hay 4 líneas de metro en Budapest, la 3 y la 4 son accesibles y cómodas de usar. Como curiosidad, la línea 1 de metro, que NO es accesible, es la segunda más antigua del mundo y está declarada patrimonio de la humanidad. Si en el viaje os acompaña un bípedo :P, creo que merece la pena que lo visite.

Las estaciones accesibles tienen todas con ascensor, en muchos casos y por la profundidad de las mismas en 2 tramos. La separación entre andén y vagón es mínima y para saber en qué vagón debes subir, en el suelo verás el símbolo de la silla. El espacio reservado para nosotr@s consta de un cinturón por si lo necesitas, en mi caso, no lo vi necesario, pero me resultó interesante.

Otros datos de interés

Tanto los billetes sencillos como los abonos se pueden comprar en el aeropuerto, en estancos, tiendas de periódicos, estaciones de metro, y en las máquinas expendedoras que hay en muchas paradas de autobús, metro y de tranvía.

Hay varios tipos de billetes o bonos;

• Billete sencillo: 350 HUF
• Bono de 10 billetes sencillos: 3.000 HUF
• Billete de metro reducido (trayecto máximo de 3 estaciones): 300 HUF
• Billete con trasbordo: 530 HUF
• Abono de 1 día: 1.650 HUF
• Abono de 3 días: 4.150 HUF
• Abono de 7 días: 4.950 HUF

Nosotros compramos el abono de 3 días y fue todo un acierto. También sé que existe la Budapest Card, que da acceso gratuito al transporte y descuentos en entradas de museos, restaurantes y balnearios.

En el metro no hay tornos y en los autobuses y tranvías, no es necesario hacer nada. Lo que sí pasan son revisores de vez en cuando solicitando los billetes.

Aunque Hungría pertenece a la UE desde 2004, no está dentro de la zona Euro y su moneda es el Florín húngaro (HUF). 1€ equivale más o menos a 370 HUF. Se puede pagar tanto en Euros como en florines, pero te recomiendo que lo hagas en florines porque el cambio suele ser más favorable.

Tema de propinas, que es algo que a mí siempre me agobia un poco. Aunque no se encuentra regulado por ley, culturalmente es algo muy común. De hecho, debes revisar bien la cuenta en los restaurantes porque muchos la incluyen directamente en concepto de tasas de servicio, aumentando la misma entre un 10-15%. También me pasó en varias ocasiones que al pagar con tarjeta te da la opción de elegir un porcentaje como “tips” que se sumará a tu cuenta.

La última curiosidad es que, al dejar el hotel, en recepción de cobrarán el City tax, que suele ser un 4% del precio de la reserva por persona y noche.

Qué visitar

El viaje lo empecé por el barrio judío que me pillaba cerca, se encuentra enclavado en lo que actualmente se conoce como el Distrito VII de Budapest.

Hungría, y especialmente su capital, Budapest, lamentablemente tiene el triste mérito de haber sido testigo de la pérdida de la vida de 1 de cada 10 judíos que perecieron durante la Segunda Guerra Mundial. La mayoría de ellos residían en el Barrio Judío de Budapest.

Aunque me gustaría empezar este post sobre esta hermosa ciudad de una manera más positiva, creo que es importante recordar eventos tan dolorosos para evitar repetir los errores del pasado. Durante el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Hungría albergaba aproximadamente a 600,000 judíos en todo el país. En los años previos al conflicto y antes de la ocupación alemana, muchas personas de origen judío procedentes de otras partes de Europa buscaron refugio en Hungría y su capital.

Se estima que alrededor de 200,000 judíos vivían en Budapest antes del inicio de la guerra. Hasta la llegada de las fuerzas nazis en 1944, los judíos habían gozado de cierta protección en el país. Sin embargo, una vez que los alemanes tomaron el control, comenzó una presión implacable sobre la comunidad judía, comenzando por los ciudadanos húngaros y dejándolos prácticamente aislados en Budapest. Miles de judíos de todo el país fueron trasladados a campos de concentración.

En la ciudad, se empezó por enviar a campos de concentración, como Auschwitz, a los judíos de los suburbios, mientras que el resto quedó confinado en un sector de Pest que hoy se conoce como el Barrio Judío de Budapest. Trágicamente, alrededor de 70,000 de ellos fueron transportados fuera de la ciudad hacia campos de concentración en Austria, en lo que se conoce como la «Marcha de la Muerte”.

Los que permanecieron en Budapest fueron confinados en el gueto del Barrio Judío, y más de 20,000 de ellos, según estimaciones, fueron ejecutados en las orillas del río Danubio, donde hoy en día se encuentra el Monumento de los Zapatos.
Al finalizar la guerra, después de la liberación de la ciudad por las fuerzas soviéticas, se estima que en Budapest sobrevivían entre 80,000 y 100,000 judíos, mientras que en todo el país se estima que murieron más de 500,000 judíos húngaros y de otras nacionalidades que habían buscado refugio en Hungría.

Barrio Judio

En el barrio judío visité, 3 sinagogas, la Gran Sinagoga de Budapest o Sinagoga Dohány, la Sinagoga Rumbach y Ła Sinagoga ortodoxa.

También paseamos a orillas del Danubio viendo el Monumento a los zapatos, callejeamos por su estrechas y laberínticas calles, que al ser domingo tenían mercadillo, y disfrutamos de su arte callejero.

Mención especial merece la Gran Sinagoga, es la más grande de Europa y segunda del mundo. Es acceso en silla se hace por la parte trasera, donde está el Árbol de la vida, donde el personal de la Sinagoga te abrirá la valla metálica y podrás acceder.

La persona con discapacidad no paga entrada, el resto si son adultos 5.000Huf. En el interior hay baño accesible.

Para acceder a la Sinagoga, es necesario seguir ciertas pautas de comportamiento, dado que nos encontramos en un lugar de culto que merece respeto.

Los hombres deben llevar la cabeza cubierta con una kipá, que se proporcionará en la entrada. No se permite la entrada con camisetas sin mangas ni pantalones cortos, pero en caso de llevarlos, se pueden solicitar prendas para cubrirse.

Se permite llevar un único bolso o mochila pequeña por persona, y, como es habitual, está prohibido consumir alimentos en todo el recinto.

El precio de la entrada incluye no solo la visita a la Gran Sinagoga, sino también al resto de elementos que componen el recinto, Templo de los Héroes, Memorial Raoul Wallenberg (Árbol de la vida), Museo Judío y el Cementerio.

ken en el interior de la Sinagoga.
Sinagoga

El Árbol de la Vida se encuentra situado en el parque dedicado a la memoria de Raoul Wallenberg, un diplomático sueco que desplegó esfuerzos incansables durante el período más sombrío de la Segunda Guerra Mundial para salvar vidas judías en Budapest.
El Árbol de la Vida, también conocido como el «Memorial a los Mártires Judíos Húngaros», es una hermosa escultura que representa un árbol con una semejanza al sauce llorón, creada por el escultor Imre Varga. Este monumento fue erigido para honrar la memoria de aquellos que perecieron a manos del horror nazi. En cada una de las hojas del sauce, se encuentran inscritos los nombres de muchas de las víctimas de esta devastadora catástrofe.

Imagen de la escultura
Árbol de la Vida

Junto a Wallenberg, en este lugar también se rinde homenaje a otras personas igualmente reconocidas como «Justos entre las Naciones». Entre ellas, destacamos a Ángel Sanz Briz, un español conocido como el «Ángel de Budapest». Durante la Segunda Guerra Mundial, Sanz Briz, quien se desempeñaba como embajador de España en Hungría, salvó la vida de más de 5,000 judíos al proporcionarles pasaportes españoles y alegar su ascendencia sefardí.

Imagen de parque.
Homenaje Justos entre las Naciones

Es imprescindible esta visita si visitas Budapest, por su contenido histórico, artístico y emocional.

El Monumento a los Zapatos se encuentra ubicado fuera del Barrio Judío, en la orilla del río Danubio, cerca del Parlamento. Inaugurado en 2005, consiste en más de 50 esculturas de zapatos a tamaño real dispuestas a lo largo de la ribera del Danubio.

Imagen de esculturas de zapatos junto al rió.
Monumento a los Zapatos

Este monumento rinde homenaje a los más de 20,000 judíos que fueron ejecutados en la orilla del río por la Cruz Flechada, un partido de extrema derecha que, bajo el control de los alemanes, gobernó Hungría desde octubre de 1944 hasta marzo de 1945.
Los zapatos simbolizan a estas víctimas y el hecho de que se les obligaba a descalzarse antes de ser fusilados, con el propósito de aprovechar su calzado, que tenía un alto valor en aquella época. Impresiona y emociona a partes iguales.

Algo que me encantó de este barrio y que personalmente me atrae mucho es que perdiéndote por sus calles verás grandes murales de arte urbano muy reseñables. Los que yo encontré fueron el cubo de Rubik, cuya invención es húngara o el 6:3 mural más grande de todo el país y que nos cuenta la victoria de Hungría a Inglaterra en el conocido como el partido del siglo.

Imagen del mural con resultado de 6-3
Mural el partido del siglo

También me gustó callejear por los pasillos que hay entre los edificios de este barrio judío donde los domingos ponen mercadillos y que crea un contraste destacable a las grandes avenidas con palacios de todos los estilos que podrás ver en la Avenida Andrassy.

También en este barrio encontrarás los famosos ruin bar o ruin pubs. Estos bares, que tienen su origen en Budapest, son conocidos por su ambiente único y ecléctico, que combina elementos de decadencia, arte callejero y reciclaje creativo.

Los ruin pubs suelen establecerse en edificios abandonados, fábricas en desuso, almacenes antiguos y otros lugares que antes estaban en estado de deterioro. En lugar de restaurar completamente estos espacios, se conserva gran parte de su estructura original dando esa sensación tan original. El primer ruin pub en Budapest, Szimpla Kert, inaugurado en 2002, sirvió como un pionero en este tipo de locales y estableció la tendencia, personalmente fue el que más me gustó por su fácil acceso, originalidad y tamaño, aunque la planta superior no sea accesible. No puedes irte de Budapest sin ver su ambiente y tomarte algo en uno de ellos.

Imagen de Ken dentro del local.
Pub Szimpla Kert

A poco más de 10 min andando desde el Szimpla Kert, encontrarás el famoso Café New York, bautizado muy merecidamente como el café más bonito del mundo. Si quieres tomarte algo en él, te recomiendo que reserves, pues la cola para entrar es enorme. Para entrar tendrás que avisar al personal para que te ponga las rampas que salvan el alto escalón de entrada.

Debido a la masificación de este café, nosotros no nos quedamos y al día siguiente si que degustamos una buena tarta en la Café Gerbeaud, casi tan bonito como el anterior, pero sin gente.

La Colina de Buda

Otra visita obligada es la colina de Buda, es la parte más antigua de la ciudad y lo más recomendable para llegar a ella es cruzar el puente de las cadenas y subir en el famoso funicular que es accesible, hasta el Castillo de Buda, pero nosotros fuimos en tranvía cruzando el Danubio y después en autobús que nos dejó al lado de la Iglesia de Matías, preciosa iglesia de estilo neogótico y donde se coronó el emperador Francisco José y su esposa Sissi.

Imagen de ken y la iglesia al fondo.
Iglesia de Matías

Mirador Bastión de los pescadores

Justo al lado está el Bastión de los pescadores, mirador con forma de fortaleza donde tendrás las mejores vistas de Pest y su parlamento.

Imagen de ken observando por el mirador la ciudad.
Mirador Bastión de los pescadores

Después dimos un paseo por el barrio medieval de Buda, donde las construcciones rehabilitadas han conservado pequeños trozos de las construcciones antiguas a modo de memoria histórica. Este paseo está lleno de rincones con encanto, entre los que se encuentra la pastelería favorita de Sissi donde acudía a tomar helado de violeta. A unos 15 minutos rodando se encuentra el Castillo de Buda, no fue un tramo fácil de recorrer debido a las obras de la zona y apenas pudimos echarle un vistazo. ¡¡Siempre hay que dejarse algo para volver!!

Basílica de San Esteban

De vuelta a Pest visitamos 2 lugares que teníamos muy cerca del Hotel, la Basílica de San Esteban y la ópera.

Para visitar la Basílica San Esteban tienes que comprar las entradas en un una calle lateral a la iglesia, la persona con discapacidad y su acompañante tienen entrada gratuita, y para entrar al interior te acompaña el personal por una entrada trasera que da acceso a la catedral.

La basílica debe su nombre al primer rey de Hungría, Esteban I y en su interior se encuentra una de las reliquias sagradas más importantes del país: su mano derecha. La basílica es el edificio religioso más grande de Hungría y su cúpula, de 96m de altura, es el punto más alto de Budapest junto al parlamento.

Mercado Central

Sin ser una de mis prioridades al venir a Budapest, el mercado central fue una de las visitas que más me sorprendió. Conocido como “Catedral de hierro” por su impresionante arquitectura metálica, es uno de los mercados cubiertos más grandes del mundo. Te recomiendo perderte por sus tres plantas, comunicadas por ascensor, y terminar degustando especialidades húngaras en los pequeños restaurantes situados en la primera planta.

Plaza de los Héroes

Otra mañana entera la dedicamos para ver la plaza de los héroes, el museo de Bellas Artes y el parque municipal.
Situada Justo al final de la avenida Andrassy, la plaza de los héroes, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, es uno de las plazas más importantes de Budapest. En el centro, encima de una columna de 36 m, verás la estatua de Arcángel Gabriel, en su base están las 7 estatuas ecuestres de los líderes magiares que fundaron Hungría y a los dos lados de la columna, formando un semicírculo verás las estatuas de los reyes y otras figuras importantes.

Museo de Bellas Artes

A los lados de la Plaza verás el museo de Bellas Artes a la izquierda, si eres aficionado al arte y vas con tiempo te recomiendo su visita, el acceso se hace mediante un ascensor lateral y dentro hay baños accesibles.

A la derecha el Palacio de las Artes, donde se encuentra el museo de arte contemporáneo.

Parque Municipal

La plaza sirve de entrada a Parque Municipal, uno de los parques más grandes de la ciudad y uno de los primeros parques públicos del mundo. En él, a modo de “parque temático” podrás ver unas reproducciones a pequeña escala de los edificios más representativos de la arquitectura húngara. Junto a estos edificios de diferentes estilos, encontrarás la estatua del personaje anónimo, es tradición sacarse una foto con él tocando la pluma para volver a Budapest. La estatua representa uno de los cronistas de rey que contó la conquista húngara, o sea el asentamiento de tribus húngaras en Europa central alrededor del siglo X. Anonymous describió estos acontecimientos en su obra “Gesta Hungarorum”.

Balnearios de Széchenyi y Gellert

En este parque encontrarás un de los balnearios más famosos y más grandes de la ciudad, el Balneario de Széchenyi. El otro balneario que también visitamos fue el de Gellert. Ambos balnearios son accesibles y tienes grúas para entrar en las aguas termales.

Imagen de grúa.
Grúa Balneario de Szechenyi,

Puente de las Cadenas

Otro de los paseos que hicimos fue, empezando desde el Parlamento, unos de los edificios más representativos de la ciudad, fuimos caminando por la orilla del Danubio disfrutando de las vistas de Buda. Mención especial merece las vistas que hay desde el puente de la Cadenas y que te recomiendo hacer también de noche.

Imagen nocturna de ken junto al puente
Vistas desde el puente de la Cadenas

Crucero por el Danubio

Para terminar y como guinda a una ciudad tan especial, Travel Xperience nos consiguió un crucero accesible por el Danubio de noche. La experiencia no puede ser más recomendable, pues verás gran parte de los monumentos iluminados (las vistas del parlamento son impresionantes) y podrás tomarte algo mientras disfrutas de las perla del Danubio. En el embarcadero hay un baño accesible por el que se pasa tanto al subir al barco, como al salir.

Espero que os haya gustado el post y sobre todo que os haya entrado el gusanillo de conocer y disfrutar de esta ciudad.

Post escrito por Ken

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